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miércoles, 4 de noviembre de 2015

El plagio

El día martes 27 de octubre no pude asistir a Información y documentación, desafortunadamente tenía una entrevista de admisión justo a la misma hora en que iniciaba la clase, si, a las 4:00 de la tarde, sin embargo, prometí adelantarme y no dejar que esa sesión pasara desapercibida. Al preguntar a uno de mis compañeros qué actividades realizaron me comentó que desarrollaron un taller y que Sebastián lo iba a calificar, así que para compensar mi ausencia y recuperar mi nota decidí grabar el video tutorial del último tema visto que fue el administrador de bibliografias ENDNOTE.

Para crear nuevas referencias:


Cite while you write: 


El jueves 29 de octubre la clase transcurrió con relativa normalidad, digo relativa porque no estuvo del todo completa, si, faltaron los preciados dulces. 

Al llegar Sebastián nos estaba esperando con una actividad individual que consistía en corregir un texto universitario anónimo en el que era necesario señalar las faltas de forma y de fondo, es decir, redacción, ortografía, normas APA, manejo de fuentes, citación y lo más importante: que no hubiera plagio.

En total corregimos tres textos, uno individual y dos en parejas. No resultó difícil pues no hay que ser un corrector de estilo profesional para notar las fallas absurdas que tenían, unos párrafos estaban alineados a la izquierda y otros justificados, habían palabras repetidas, ideas incompletas, era evidente el cambio de redacción e incluso el tamaño de la letra era distinto. ¡Por poco y dejan el color de la letra diferente también! El plagio era inminente, era imposible presentar un trabajo con esas características y esperar salirse con la suya, no había cómo y menos con un profesor que detecta la copia a kilómetros.


Según la Real Academia de la lengua española plagiar es el acto de copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias, a nadie le gusta que lo roben y menos que otra persona gane todo el reconocimiento sin mover un dedo mientras tú te esforzaste horas, quizá días, pensando en cómo hacer realidad esa idea que parecía tan difícil hasta que lo lograste.

Estamos acostumbrados a vivir en la mediocridad y en la conchudez. Todo empezó cuando éramos niños, si, justo en esa época libre de responsabilidades y culpas en la que la tarea más difícil era recortar y pegar collages de revistas ¡Y ni siquiera! nuestros papás hacían todo el trabajo para evitar que nos hiciéramos daño con las tijeras. Fuimos creciendo y la cosa no cambió mucho, llegó la primaria y el bachillerato (el auge de la copia) todas las personas del salón intercambiaban la tarea que habían olvidado hacer y como siempre todos sacaban mejor nota que el que la había hecho a conciencia y por quedar bien se puso a prestarla.

Puede sonar como un juego pero el plagio es un tema serio que implica temas legales y es concebido como un delito penal en Colombia que puede dar años de cárcel, respetar los derechos de autor es una cuestión de ética no solo en la esfera de la vida profesional, también en la estudiantil, todos merecen ser reconocidos por su propiedad intelectual, por su originalidad y sus aportes al mundo, no hagas plagio, apropiarse de las ideas de otros no te hace parecer más inteligente, solo más incapaz.

Recomendados



Bibliografía

http://medicablogs.diariomedico.com/laboratorio/2015/04/20/un-articulo-sobre-el-plagio-retirado-por-plagio/

http://dle.rae.es/?id=TIZy4Xb#CU0knYP&o=h


miércoles, 12 de agosto de 2015

Los nuevos retos de la era de la información



Después de un largo e histórico día en el Consejo de Bogotá, salí con algo de afán hacia la Universidad Javeriana pensando que llegaría tarde a la primera y única clase que tengo los martes: Información y documentación.

Era 28 de julio y al llegar al salón 106 del edificio Fernando Barón me encontré, por fortuna, con que el profesor aún no iniciaba la clase, así que me senté en uno de los computadores de la segunda fila a conversar con un compañero que no veía desde el semestre anterior mientras él daba inicio al curso.

Primero hicimos una pequeña presentación: Nombre, carrera, semestre y expectativas de la clase, después se presentó él, el profesor Juan Sebastian Cobos, nos contó sobre su vida profesional, aspectos de su vida en general e incluso que iba a ser papá en los próximos días.   

Posteriormente explicó el plan y la metodología de la clase, resultó toda una sorpresa descubrir que a pesar de que esta es una materia obligatoria para estudiantes de Comunicación Social destaca entre la mayoría de ellos el desconocimiento sobre los temas ligados esta, la falta de referencias y la confusión en su aplicación en lo relativo a la vida profesional.

A partir de esto se puede plantear la pregunta: ¿Qué tanta información es necesaria para garantizar una correcta comunicación?

Años atrás en la Facultad de Comunicación y Lenguaje de la Pontificia Universidad Javeriana se presentó un vergonzoso inconveniente que rápidamente se volvió noticia: Un periodista y profesor renunció a su cátedra porque sus estudiantes no fueron capaces de realizar la síntesis de un texto y entregar un resumen de tres cuartillas.

El siglo XXI trajo consigo una apertura de la información impresionante, la globalización y el inicio de la sociedad de consumo además de impulsar la tecnificación de los medios de comunicación, reducir las barreras de la difusión mundial y facilitar el intercambio cultural, también produjo consecuencias negativas, entre ellas se encuentra la saturación de información como ferviente evidencia de que mayor velocidad y volumen no son precisamente sinónimos de calidad ni de pluralismo.

Vivimos en una sociedad con la cultura de la urgencia, tanto estudiantes como profesionales bajo la idea de la inmediatez no distinguen lo esencial en la información que adquieren, esto da como resultado textos con poca profundidad e investigación, descuidan los contextos, la redacción y por tanto los datos importantes.

“Los datos no son información, la información no es conocimiento.” - Clifford Stoll

Con el fin de evitar que inconvenientes de este tipo se vuelvan a repetir, determinar los pre saberes de los estudiantes y hacer más provechosa la asignatura, el profesor Sebastián Cobos realizó una encuesta con preguntas demográficas y temáticas, se preguntó sobre las herramientas de trabajo, el uso de nuevas tecnologías, estrategias de búsqueda y demás métodos relacionados con el manejo, selección y comprensión de la información.

El objetivo y el reto en esta nueva era de tecnología y rapidez es desarrollar y explotar las habilidades críticas y destrezas que le permiten a cada persona identificar la información útil de la simplificada, para esto es necesario tener claridad en las búsquedas, contrastar fuentes y finalmente seleccionar, organizar e integrar la información para producir argumentos sólidos que aporten a la construcción de conocimiento y en este caso, de la clase.